sábado, 21 de septiembre de 2013

Revista literaria "Eclipse" nº 3, editada por Prensas universitarias, Universidad de Zaragoza, 2003. Poema "Iras".

L'ANGOISSE DU PIGEON BLEU


Entró con la paloma un trozo de la muerte,
colgaba de su pico
como quien pende de un sueño futil
y lastimero.
-flotando en el vacío-
se coló en mi sábana y en mis sueños.
Así. Como niño que coge el mar por la orilla y lo levanta
para ver el interior del mundo inhabitado.
Igual. Yo vi una mancha cosida en mi retina
entre aleteos de paloma
azul y mensajera.
Por evitar salir del paréntesis entre dos nadas
avanzo cada día diez nudos a mi muerte.



POEMA


...Y de pronto hay ganas de vivir
e insufla un aire nuevo el encabalgamiento.
Llega el baile de letras deslizantes
en la estrofa,
y reclamos extasiados
al final de la cesura.
Buscamos, seguimos al ritmo en el desahogo.
Sorteamos escollos al filo del verso,
como en una barra de equilibrios...






LLUVIA


Cae la lluvia
con su necesaria verticalidad
que azota
detrás de mi ventana.
Llueve, llueve...
Sobre el farol todo es mar
que cae en gotas
hasta el fango y cubre el suelo
donde se hunde el alma
en su oleaje.



IN MEDIAS RES


Esto es un desecho de poema
-basura-
"la llave otea el horizonte
y destapa huecos en que hallar
su cerradura"
Las palabras caducan en el verso,
que supura.






DANZAD, DANZAD, MALDITOS. (A partir del film homónimo de Sydney Pollack).


Hay campos de amapola
convertidos hoy en crisantemos. Hay
una llave que otea el horizonte
sin hallar posibles cerraduras.
(Mariposas de alas cercenadas
como clítoris roto).
Hay cruces de alabastro
y en el lugar del vino y de las rosas
hay hedor de rosas putrefactas.
Me asomo al cementerio de mis días:
ha muerto el ser humano.
Nadie llama a la puerta carcomida.
La sombra del ciprés en su vaivén,
se jacta de los días
azules del pasado
ya sin panes ni peces.
¡Danzad, danzad, malditos!
sobre lodo y agua destilada
libre ya del clamor de las termitas.



OBLICUIDAD DEL RAYO DE LUNA


Y sucede que es noche
de luna enamorada,
Que en líquidos metales
se deshoja, sucede
que en esta noche aciaga,
se devanan los hilos
de una araña-y caemos
presos como insectos-.
Titilante rumiar
-de las estrellas transformando el cielo-
en un constante guiño
de ojo izquierdo.
Titilar de la estrella
Que hace guiñar al cielo.
La infancia es un presente
Destilado en pasado,
Confundimos el céfiro
Por cierzo, al mecer
En danza los hinojos.
Empleamos el vientre por
Pesebre viendo crecer los frutos
Y al final,
la muerte
Y Cuando llega,
Esperamos más,
Y es solo un instante
Una franja invisible
Que cruzamos cual funambulistas.